Insistimos: No hay razones para envenenar la gurisada

Otra vez, el gobernador de Entre Ríos emitió un decreto con el que pretende habilitar las fumigaciones con agrotóxicos a una distancia de 100 metros terrestres y 500 metros aéreos de las escuelas rurales entrerrianas.

La Red Federal de Docentes por la Vida en su primer encuentro, el 27 y 28 de Julio, reafirmó la necesidad de proteger las escuelas rurales que son la ÚNICA posibilidad que tienen los niños/as y adolescentes del medio rural para acceder a la educación, por la imposibilidad de concurrir a diario a escuelas urbanas, por la distancia, el estado de los caminos, la falta de medios de transporte, carencia de recursos económicos. Además son un espacio de sociabilización irremplazable para la comunidad; en general el único lugar público para la realización de actividades de interés común, fomentando el arraigo al territorio.

En octubre de 2018 el Supremo Tribunal de Justicia de Entre Ríos otorgó distancias de resguardo alrededor de las escuelas rurales de esa provincia de 1.000 y 3.000 metros sin fumigar de manera terrestre y aérea respectivamente. Por presiones del agronegocio el gobernador Bordet publicó el decreto 4407 que pretendía anular el fallo, el cual a su vez fue anulado por el máximo órgano de la Justicia Provincial dejando firme la primer sentencia.

Durante todo este tiempo la Mesa de Enlace de Entre Ríos viene sosteniendo que los fallos del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos carecen de “criterio técnico alguno e imposibilitan la producción en más de 300 mil hectáreas”.

Resulta llamativo que quienes supuestamente se abocan a esa actividad aparentan desconocer que hay una amplia variedad de modos en los que no se depende del uso de agrotóxicos: 85.000 hectáreas de agroecología bajo el asesoramiento del RENAMA, 80.877 hectáreas de producción orgánica argentina durante el 2018; sólo por mencionar algunas. De hecho, la Unión de los Trabajadores de la Tierra (UTT) presentó una propuesta técnica para la producción de cultivos extensivos de cereales, oleaginosas y granos alimenticios agroecológicos en las zonas lindantes a escuelas rurales de la provincia de Entre Ríos. Se puede producir de otra manera.

Las conclusiones del Primer Foro por un Programa Agrario Soberano y Nacional dejaron en claro que más de 100 organizaciones del país exigen el fomento a la agroecología como política de Estado y el fortalecimiento de las escuelas rurales para el arraigo de los jóvenes en el campo.

El mismo día de la Pachamama, nuevamente el gobernador Bordet lanza el decreto 2239, que desconoce las leyes que invoca, la división de poderes, y la realidad de la comunidad educativa rural; permitiendo las fumigaciones con agrotóxicos a distancias con las cuales no han podido comprobar que la salud de estudiantes y trabajadores de la educación no esté comprometida.

El decreto 2239 desconoce el fenómeno de la deriva, sostienen que con fumigar fuera del horario escolar y las mal llamadas prácticas agrícolas alcanza para protegernos. ¿Quién cumple el rol de unidad centinela que menciona el decreto? ¿Son docentes quienes tendrán la responsabilidad de que las fumigaciones no les afecten?

Porque defendemos el derecho a la educación, la salud y un ambiente sano, repudiamos el decreto 2239 con el que el gobernador Bordet da permiso para que se fumigue a la gurisada.

El fallo del STJ de Entre Ríos es contundente: “la Ley Nacional 26.061 que además de consagrar la «aplicación obligatoria» de la Convención de los Derechos del Niño, al contemplar los derechos -entre ellos el de la salud y al Medio Ambiente sano y equilibrado (art.21)– lo hace asignándole «prioridad absoluta» en el control de políticas públicas, frente a la cual es prioritario mantener siempre presente el interés superior del niño.” Sobran razones para que el fallo tenga aval de todas las instancias del Estado.

No podemos permitir que los agrotóxicos invadan las escuelas y los contenidos curriculares; por el contrario, la agroecología es una opción real, y las escuelas rurales pueden promoverla como motor de cambio para lograr la soberanía alimentaria de nuestro pueblo. 

Acompañamos con fuerza a la Coordinadora Provincial por una vida sin agrotóxicos: Basta es Basta

2 de agosto de 2019 -RED FEDERAL DE DOCENTES POR LA VIDA-

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