Fuera de horario también contamina

Nuevamente debemos denunciar con mucha angustia que están fumigando las escuelas rurales. Aunque se escuden en el discurso de las Buenas Prácticas Agrícolas o de realizar estas prácticas nocivas fuera del horario escolar, es necesario se tome conciencia de la tragedia a la que exponen a la comunidad escolar.

En la localidad de Alta Vista, distrito de Saavedra, la EP n°10 nuevamente es rociada con agrotóxicos. La docente a cargo del establecimiento recibió un correo electrónico, el día lunes 28 de octubre, que le informaba que el fin de semana previo se fumigó en el campo lindero a la escuela. Cómo la docente ya lo viene expresando es una problemática injusta:

“Los sentimientos de angustia, miedo, impotencia, bronca, soledad, etc. se repiten una y otra vez. Hasta cuando podremos soportar tantas injusticias!!! Cuando se dará cuenta el pueblo entero de que nos están matando lentamente. Que no habrá futuro para nuestros hijos si no frenamos YA esta bomba química!! Está demostrado con cientos de estudios científicos las gravísimas consecuencias para la salud que traen los agrotóxicos.” Docente de la EP n°10

El distrito cuenta con la Ordenanza 7259/2012, que establece una “marcación de zona Buffer o NO USO de agroquímicos de banda roja, en un área no menor a los 500 metros de radio, para aeroaplicadores y aplicadores terrestres, a las Escuelas Rurales del Distrito. Para hacer uso de los productos permitidos, se deberá solicitar la debida autorización a la Secretaría de Salud Municipal, como así también respetar los horarios en que alumnos asisten al establecimiento.

Como muchas ordenanzas, la norma no es suficiente para asegurar nuestro derecho a un ambiente sano (Artículo 41 de la Constitución Nacional; Artículo 28 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires; Ley Provincial Nº 11.723, ). En primer lugar, es importante aclarar que cuando menciona productos permitidos, se refiere a productos de banda verde, como lo es el famoso Glifosato. Organizaciones internacionales como la ONU/OMS -IARC dicen que el Glifosato Banda IV es probablemente cancerígeno para seres humanos (baja peligrosidad según SENASA).

Luego, las distancias establecidas son totalmente insuficientes para salvaguardar la salud de los alumnos y de la comunidad educativa en su conjunto, ya que el uso progresivo y exponencial de pesticidas, que aun va en aumento, fue dejando secuelas (daños colaterales). Lo cual puede constatarse con varios estudios; entre ellos el del Grupo de investigación GeMA – Genética y Mutagénesis Ambiental. Departamento de Ciencias Naturales. Universidad Nacional de Río Cuarto.

Luego, el llamamiento a respetar los horarios sin alumnos en el establecimiento desconoce el fenómeno de la deriva. Cómo ya bien lo expresaron desde la Red Universitaria de Salud y Ambiente: “Sin duda que ser víctima de la deriva primaria (la nube de plaguicidas que se disemina apenas es liberada por el fumigador) es muy grave y desagradable, pero fumigar con la escuela cerrada no impide que el ambiente escolar quede contaminado con esos agrotóxicos que sostendrán la exposición de alumnos y maestros cuando éstos regresen a la misma. Las escuelas deben ser lugares seguros para contener a los niños.Avila Vazquez y Difilippo, 2018.

Y cómo vienen expresando varias investigaciones: “La deriva de pesticidas es el movimiento de pesticidas fuera del blanco (Lee y colab., 2011). Cuando se habla de deriva, en general, se la asocia con el efecto que origina habitualmente el viento, pero en realidad hay otros tipos de derivas menos visibles, originados por ejemplo por la humedad relativa, la temperatura ambiente, la lixiviación o el drenaje.” Hough, 2019

Por último, al recurrir a nuestro derecho a la información no pudieron especificar con que se estaba fumigando, ni demostrar receta agronómica, ni mostrar la autorización que menciona el artículo.

Es evidente que los grupos sociales que se benefician económicamente con esta modalidad de agricultura, tratan peligrosa y maliciosamente de esconder y negar la evidencia, dado que su reconocimiento exige un replanteamiento del modelo agropecuario y las políticas que lo rigen.

Como educadores y miembros de la Red Federal de Docentes por la Vida, creemos que esta problemática necesita una urgente solución; sabemos y difundimos la agroecología como forma de producir la tierra sin venenos.

Paren de fumigar, comenzando por las escuelas rurales.

Por nuestros niños, niñas y adolescentes, hoy vulnerados gravemente en sus derechos, y por todas las generaciones futuras

Red Federal de Docentes por la Vida

29 de Octubre de 2019

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