A las autoridades gremiales, educativas y políticas:

Como docentes y directivos de diversas escuelas rurales de provincia de Buenos Aires reunidos en esta «RED DE DOCENTES POR LA VIDA», nos preocupa profundamente una gravísima situación que afecta a las comunidades rurales y dentro de ellas especialmente a las escuelas y a su población escolar: las fumigaciones/pulverizaciones con agrotóxicos en sus adyacencias.

Recientemente la Corte Suprema de la Nación rechazó la queja presentada por la defensa el productor agropecuario Francisco Parra y el piloto Edgardo Pancello contra el fallo de la Cámara Primera del Crimen de la Justicia cordobesa que los condenó a tres años de prisión condicional al considerar que mediante el uso de agrotóxicos envenenaron de «modo peligroso» suelos, salud y el ambiente en general en la zona de barrio Ituzaingó anexo.

Asimismo, cabe destacar que en abril del presente año, el “Tribunal Internacional contra Monsanto” consideró a la multinacional culpable por el delito de ecocidio, por contaminar el medioambiente, enfermar la salud de las personas, vulnerar los derechos de las personas a acceder a un medioambiente sano e impedir la libre investigación científica.

Las comunidades rurales se encuentran en un estado pleno de vulnerabilidad ante el desarrollo de prácticas que atentan contra la salud, incumpliendo el artículo 41 de la Constitución Nacional que establece que “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo”.

Nuevas denuncias nos pone en alerta ante el incumplimiento de las ordenanzas municipales de la Provincia de Buenos Aires, en relación a las pulverizaciones. El 23 de agosto del presente ciclo lectivo, en los Barrios Esperanza y San José, del Partido de Exaltación de la Cruz, se produjo una pulverización terrestre a metros del Jardín de Infantes y de la E. P. N° 8 y E. E. S. N° 5, sobre la Ruta Provincial 39, en pleno horario escolar.

El 5 de septiembre docentes de Luján denunciaron la violación de la ordenanza 5953/11, cuando se pulverizó por vía terrestre un campo lindero a la E.P. N° 22 y al Jardín de Infantes N° 902 del mencionado Partido. Un día después, en la ciudad de San Andrés de Giles, se fumigaba la E.P. N° 18, en las cercanías de Azcuénaga.

Todos los miembros de esta red tenemos experiencias directas con esta problemática, hemos visto afectada nuestra salud en el ámbito laboral y hemos sido testigo de los efectos del uso de agrotóxicos sobre la salud de nuestros alumnos y de sus familias: problemas respiratorios, afecciones de piel, hipotiroidismo, abortos espontáneos y cáncer , pasan a ser moneda corriente en nuestras comunidades rurales.

Por lo antes expuesto solicitamos:

– A los GREMIOS QUE AGRUPAN A PERSONAL DOCENTE Y NO DOCENTE DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES que nos acompañen en la lucha por la defensa de nuestros derechos como trabajadores de la educación, expuestos constantemente a un grave riesgo de salud por el solo hecho de concurrir a nuestros lugares de trabajo diariamente. Cabe destacar que la ART NO RECONOCE LAS INTOXICACIONES CON AGROTÓXICOS COMO ACCIDENTE DE TRABAJO y la Obra Social no reconoce los estudios y/o tratamientos que en relación a estos incidentes deban realizarse los docentes.

– A DIRECCION GENERAL DE CULTURA Y EDUCACIÓN, representada en cada Distrito Educativo por las Inspectoras de cada Nivel y Distrital, que traten el tema con la seriedad que se merece, creando conciencia desde el ámbito educativo de esta grave problemática, difundiendo un Protocolo de denuncia y articulando acciones con Consejo Escolar y Gobiernos Municipales, para defender el derecho básico para los niños y sus docentes de ENSEÑAR Y APRENDER, que constituye su primordial obligación como funcionarios de la DGCyE.

– A las autoridades políticas de todos los niveles (municipal, provincial y nacional) arbitren los medios necesarios para que los alumnos , docentes y no docentes de las escuelas rurales dejen de ser sometidos a la violencia constante que implican las fumigaciones con agrotóxicos, atentos a su deber de asegurar el cumplimiento de la Constitución Nacional, la Declaración Universal de los Derechos del Niño y el Adolescente y La Ley Nacional de Educación Nº 26.206 que , como ciudadanos, sabemos nos amparan frente a este flagelo.

Tal como se afirma en las conclusiones del 3º Congreso de Médicos de Pueblos fumigados en septiembre de 2015, Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), «el sistema de producción agrícola vigente en el país contamina el ambiente y los alimentos de los argentinos, enferma y mata a las poblaciones humanas de las zonas agrícolas», y las/los docentes de esta red podemos dar fe de ello, ya que somos testigos diariamente de la aplicación de un sistema productivo que evidentemente no tiene en cuenta el “ costo humano”.

RED DE DOCENTES POR LA VIDA

22 de Septiembre de 2017

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